
El fuego era símbolo de vida, calor y energía. Se creía que el fuego tenía un espíritu propio y que era portador de poderes transformadores y que a través de él se obtenía fuerza vital que proporcionaba iluminación y calor, pero que también tenía el potencial de destruir y purificar.
Incluye: Desayuno y entrada a las piscinas
